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tipos de aceites de cannabis

¿Qué es la marihuana medicinal y cómo elegir una variedad de marihuana medicinal?

La marihuana medicinal es aquella que se utiliza para tratar o aliviar una afección, más que para fines recreativos o espirituales. Cualquier tipo de marihuana que contenga una cantidad efectiva de cannabinoides puede ser considerada marihuana medicinal si se utiliza para tal fin.

Puede ser muy fácil tomar la decisión de utilizar marihuana medicinal, aunque elegir una variedad sí que conlleva cierta dificultad. Muchos pacientes, y la mayoría de nuestros clientes, nunca habían cultivado o probado la marihuana antes de descubrir su uso como medicamento.

Incluso para aquellas personas que sí han tenido un contacto previo con esta planta, tampoco resulta un asunto sencillo. Hay que decir que, si bien cualquier tipo de marihuana puede ser utilizada con fines medicinales o recreativos, el conocer cómo funciona para su uso recreativo o social no implica saber cuál es la mejor variedad para las diferentes necesidades médicas en las que se puede administrar.

¿Para qué se receta la marihuana medicinal?

En los Países Bajos se aplica un programa de marihuana medicinal desde el año 2003, y esta se receta para tratar los siguientes síntomas (entre otros):

  • Calambres musculares y espasmos causados por esclerosis múltiple o lesiones medulares.
  • Náuseas, debilidad, pérdida de peso y falta de apetito provocados por cáncer o SIDA.
  • Náuseas y vómitos producto de la administración de una medicación, quimioterapia o radioterapia, aplicada para el tratamiento del cáncer, hepatitis C, VIH o SIDA.
  • Dolor crónico, especialmente cuando está relacionado con el sistema nervioso o causado por daños neuronales.
  • Glaucoma resistente a la terapia.
  • Síndrome de Tourette.

En el resto de Europa, actualmente son muchos los países que han puesto en marcha algún tipo de programa relacionado con la marihuana medicinal. El grado de tolerancia varía, pues algunos solo permiten productos que contienen cannabinoides (como ocurre con Sativex), mientras que otros contemplan la posibilidad de obtener flores de marihuana mediante prescripción facultativa. En este último caso, la marihuana se receta a personas que sufren:

  • Cáncer.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Esclerosis múltiple.
  • Psoriasis.
  • Epilepsia.
  • SIDA.
  • Dolor crónico resistente al tratamiento convencional.

Algunos países, como Alemania, no ponen restricciones a las enfermedades para las que se puede recetar marihuana. La marihuana tiene numerosos beneficios medicinales, y la investigación en este campo sigue creciendo.

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Indica o sativa: ¿cuál es mejor para un uso medicinal?

Conocer las principales diferencias entre las variedades indica y sativa en relación a su aplicación medicinal resulta de especial utilidad a la hora de elegir una variedad de marihuana.

Estas sencillas indicaciones te pueden servir de guía sobre los usos medicinales más comunes de la marihuana indica y sativa:

Medicinalmente, la marihuana indica dominante se suele utilizar para:

  • Lograr un efecto sedante (sensación de «colocón»).
  • Proporcionar una sensación centrada en el cuerpo, que posee un efecto relajante a medida que se reduce la tensión muscular.
  • Tratar espasmos y temblores musculares (por ejemplo, los causados por la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson).
  • Aliviar el dolor crónico.
  • Tratar la rigidez y la inflamación artrítica y reumática.
  • Reducir el insomnio, la ansiedad y afecciones relacionadas.

Nuestras cinco principales variedades de marihuana indica son:

  1. Master Kush (90 – 100 % indica) – semillas regulares; semillas feminizadas; semillas autoflorecientes
  2. Shiva Skunk (85 % indica) – semillas regulares; semillas feminizadas; semillas autoflorecientes
  3. Big Bud (85 % indica) – semillas regulares; semillas feminizadas; semillas autoflorecientes
  4. Sensi Skunk (80 % indica) – semillas regulares; semillas feminizadas; semillas autoflorecientes
  5. Super Skunk (80 % indica) – semillas regulares; semillas feminizadas; semillas autoflorecientes

Medicinalmente, la marihuana sativa dominante se suele utilizar para:

  • Producir un efecto eufórico, enérgico y cerebral, que se experimenta tanto en la mente como en el cuerpo.
  • El tratamiento de las náuseas (por ejemplo, aquellas causadas por la quimioterapia o medicamentos para el VIH/SIDA).
  • La estimulación del apetito.
  • Las migrañas.
  • La depresión.
  • El dolor crónico y síntomas similares.

Nuestras cinco variedades principales de marihuana sativa son:

  1. Jamaican Pearl (85 % sativa) – semillas regulares; semillas feminizadas
  2. Michka (80 % sativa) – semillas regulares; semillas feminizadas
  3. Northern Lights 5 x Haze (70 % sativa) – semillas regulares; semillas feminizadas
  4. White Diesel Haze (70 % sativa) – semillas autoflorecientes
  5. X Haze (60 % sativa) – semillas feminizadas

¿Se puede hacer un uso medicinal de la marihuana híbrida?

El cruce de una indica con una sativa da lugar a una variedad híbrida (o cruzada). Comercialmente suelen ser las más habituales, como ocurre con los ejemplos que hemos visto anteriormente (estrictamente hablando). Sin embargo, cuando la composición de la variedad favorece en gran medida un tipo de marihuana sobre el otro, se describen simplemente como indica o sativa (o indica dominante y sativa dominante).

Las híbridas equilibradas muestran características de ambos tipos de marihuana. Esto puede ser una ventaja, por ejemplo, cuando se ha recetado marihuana medicinal para aliviar el dolor crónico, algo para lo que son adecuadas las variedades indica y sativa. Añadir genes sativa a una variedad indica puede ayudar a lograr una mayor lucidez mental y a disminuir los efectos sedantes. Por otro lado, la introducción de genes indica a variedades sativa puede reducir la tendencia de las sativas puras a estimular ocasionalmente la ansiedad.

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El efecto séquito

Antiguamente, se creía que los diferentes efectos medicinales de las variedades indica y sativa venían determinados por los niveles de los dos cannabinoides más conocidos: el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC). Se pensaba que las indicas contenían más CBD (cannabidiol) y menos THC (tetrahidrocannabinol), mientras que en las sativas era justo al contrario (mayor cantidad de THC y menor de CBD).

Ambos cannabinoides interactúan con el sistema endocannabinoide (SEC), que se comporta como una especie de «cuidador» de la mayoría de las funciones corporales. El SEC incluye a los receptores cannabinoides que se encuentran en el cerebro y en el resto del cuerpo. Por eso la marihuana tiene tantas aplicaciones medicinales.

En los últimos años, una nueva investigación señala que si consideramos una gran cantidad de muestras de variedades indica y sativa, los niveles de THC y CBD son prácticamente los mismos. Sin embargo, ese mismo estudio demostró que los niveles de terpenos y terpenoides (los elementos responsables del aroma y del sabor, entre otras cosas) son distintos en función de la variedad. También se cree que los terpenos afectan al tipo de efecto que tiene la marihuana, de sedante a estimulante.

Juntos, los cannabinoides y los terpenos constituyen un todo mayor que la suma de sus partes. Esta sinergia se conoce como efecto séquito, y las investigaciones todavía están en sus primeras etapas. Un estudio de 2019 sugiere que es probable que los terpenos y terpenoides actúen sobre las vías cerebrales relacionadas con los efectos del cannabis, o que quizás influyan en la forma de metabolizar el THC.

A la hora de consumir marihuana medicinal, ¿es mejor el THC o el CBD?

Aunque todavía existen dudas sobre los efectos asociados a los niveles de indica y sativa, resulta innegable el hecho de que estos dos cannabinoides generan resultados diferentes. A menudo, a los usuarios de la marihuana medicinal les preocupa el aspecto psicodélico. El THC es una sustancia muy psicoactiva, responsable de la alteración mental por la que la marihuana ha sido adorada y denostada a lo largo de la historia. Al contrario que el THC, el CBD es más efectivo a nivel corporal, relajándolo. Además, sirve para contrarrestar posibles efectos adversos del THC, como la ansiedad.

A medida que crece la popularidad del uso medicinal de la marihuana, también lo hace el número de pacientes que prefieren consumirla con un efecto psicoactivo menor o nulo. Sensi Seeds ha respondido a esta demanda con la presentación de distintas variedades con alto contenido en CBD y bajo en THC.

Nuestras principales variedades ricas en CBD son:

  1. Skunk Dream CBD (THC/CBD – 26:1)
  2. Black Lights CBD (THC/CBD – 1:1)
  3. Himalayan CBD (THC/CBD – 1:2)
  4. Alpine Delight (THC/CBD – 1:30)
  5. Afghan Pearl (THC/CBD – 1:1)

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¿Es la marihuana el primer medicamento de la historia?

Se considera que la marihuana es el medicamento más antiguo del que se tiene conocimiento por referencias escritas, pues aparece en un documento médico chino que data del siglo III-IV a.C. Hay quienes afirman que el texto que ahí aparece, que ya indica los usos medicinales de la marihuana, puede remontarse al 2800 a.C. Esta afirmación se basa en que el supuesto autor del escrito, el emperador Shen Nong, era al parecer un gobernante de China en esa época.

Una investigación reciente revela que este emperador era más bien una figura casi mitológica. Es más probable que el texto fuera el resultado de la investigación de un grupo de académicos de aquella época remota que quisieron promocionar su trabajo otorgándole una procedencia divina y antigua.

A partir de este descubrimiento, casi todas las civilizaciones del mundo han explorado el uso medicinal de la marihuana, y sus posibles beneficios para la humanidad se siguen estudiando.

En primer lugar, consulta con tu médico

Sensi Seeds no es un consultorio médico (como probablemente ya has observado). No damos, ni podemos dar, asesoramiento médico. Un doctor en medicina revisa y examina todos los artículos de nuestro blog para comprobar su exactitud, y los actualizamos regularmente.

No obstante, la información que se proporciona en cualquier parte de esta web tiene un propósito exclusivamente informativo, y en ningún caso debe interpretarse como un diagnóstico o prescripción médica, ni considerarse en modo alguno como un sustituto de un médico cualificado.

Asimismo, es importante recordar que, al igual que la composición fisiológica de cada persona varía ligeramente, la experiencia subjetiva del uso medicinal de la marihuana también presenta diferencias particulares en cada individuo.

Las variedades de Sensi Seeds ofrecen un amplio catálogo de opciones con el objeto de que los cultivadores medicinales puedan seleccionar los tipos de marihuana que mejor se adaptan a sus necesidades. Esta incomparable colección de variedades fue seleccionada por el gobierno holandés como base de su programa de marihuana medicinal, y el difunto profesor emérito de psiquiatría Lester Grinspoon la describió como el «banco genético de marihuana más completo del mundo».

Déjanos tus comentarios

¿Alguna de nuestras variedades te ha ayudado? ¿Crees que debería haber una diferencia (legal) entre el uso recreativo y medicinal de la marihuana? ¿Hay algún uso medicinal de la marihuana que te gustaría que tratáramos en nuestro blog? A continuación puedes dejarnos tus comentarios.

Descubre los beneficios del uso de la marihuana medicinal y cómo seleccionar las mejores variedades para tus necesidades. ✔ Indica ✔ Sativa ✔ Híbrida ✔ CBD

Aceite de Cannabis: Te Explicamos Todas sus Variedades

Aceite de Cannabis: Te Explicamos Todas sus Variedades

✍ 14 agosto, 2020 – 08:14

Por Janelle Lassalle, vía The Cannigma.

El cannabis es una planta notablemente versátil. Puedes fumarla, comerla o incluso imbuirla en productos tópicos para el cuidado de la piel. Puedes vaporizarla, beberla como té, consumir un concentrado de cannabis extra potente o hasta inhalarla.

Este artículo se centrará en el aceite de marihuana y te ayudará a manejarte con los distintos tipos.

Cómo usar aceite de marihuana

Los aceites de cannabis suelen ser sublinguales, es decir que se aplican debajo de la lengua. Allí, se absorben a través del revestimiento de la membrana mucosa de la boca, y entran en la corriente sanguínea mucho más rápido que fumándola.

La absorción sublingual también pasa por alto el tracto gastrointestinal, donde los compuestos se descomponen antes de ser metabolizados. También aumenta la cantidad de cannabis que absorbe el sistema (biodisponibilidad), lo que amplifica sus efectos.

A continuación se presenta una guía de los aceites de cannabis más comunes.

Aceite de semillas de cáñamo

Los términos CBD, cáñamo y aceite de semillas de cáñamo no son intercambiables. Aunque los términos pueden ser usados así coloquialmente, cada uno denota una parte muy específica y única de la planta de cannabis.

La humanidad ha estado usando las semillas de cáñamo como productos nutricionales y de bienestar durante miles de años. Las semillas de cáñamo se han utilizado en la medicina china para aliviar el estreñimiento. También están llenas de compuestos beneficiosos (como α – ácido linolénico, un ácido graso omega-3 y omega-6) que pueden prevenir las enfermedades coronarias. También es una gran fuente de proteínas, vitamina E y minerales.

El aceite de semilla de cáñamo (también llamado aceite de semilla de sativa) se obtiene al prensar en frío las semillas de cáñamo juntas. Se puede utilizar el aceite de semillas de cáñamo en la cocina o incluso en productos de belleza. Aunque incorporar el aceite de semillas de cáñamo a tu régimen de bienestar podría ser beneficioso, no es aceite de cannabis medicinal.

Desconfía de las marcas que afirman vender productos de CBD con “aceite de semillas de cáñamo” como único ingrediente. Ésta es una práctica engañosa utilizada para hacer creer a quienes lo consumen que están comprando aceite de CBD, un producto mucho más caro.

Aceite de cáñamo

La pregunta más común en torno al aceite de cáñamo es si es lo mismo que el aceite de CBD.

El cáñamo es, en términos simples, una planta de cannabis rica en CBD. La única diferencia entre las dos es que la cantidad de THC en el cáñamo está regulada federalmente. En los EEUU, el cáñamo no debe contener más de 0,3% de THC.

El aceite de cáñamo, por lo tanto, se deriva de las plantas de cáñamo y, junto con CBD y otros elementos, contiene vestigios de THC. Se puede hacer de varias maneras diferentes. Aprenderemos un poco más sobre cómo se hace el aceite de cáñamo más adelante cuando discutamos el aceite de CBD.

Al igual que el aceite de CBD, el aceite de cáñamo puede ser de amplio espectro o de espectro completo. El término “espectro completo” significa que todos los compuestos de la planta de cáñamo (cannabinoides, terpenos y muchos más) se conservan en el producto final. Los productos de amplio espectro contienen todos los cannabinoides de la planta excepto el THC.

Los aceites de espectro completo se recomiendan a menudo a pacientes, ya que proporcionan los beneficios más potentes para la salud. Esto se debe al “efecto séquito“, una teoría que afirma que el espectro completo de compuestos que se encuentran en la planta de cannabis son más potentes cuando trabajan juntos, a diferencia de los extractos que contienen sólo un cannabinoide aislado.

La versión más refinada de aceite de cáñamo disponible se hace con un cannabinoide extraído aislado (en este caso, el CBD). Algunxs fabricantes pueden disolver el aislado de CBD en aceites portadores para facilitar su uso.

Las extracciones de flor de cáñamo no se consideran cannabis medicinal en la mayoría de los casos. A menudo esto tiene que ver con el proceso de producción y las normas de calidad que se aplican en la industria del cannabis medicinal, pero que no existen en la industria del CBD. No obstante, algunas marcas de CBD tienen productos de muy alta calidad.

Si no tienes acceso a un aceite de CBD extraído de la marihuana con fines medicinales, estos aceites son probablemente la mejor alternativa que existe. Pero asegúrate de usar sólo productos de alta calidad, ya que la industria del CBD se caracteriza por una regulación y normas extremadamente pobres.

Aceite de cannabis o marihuana

El término “aceite de marihuana” es increíblemente amplio. Sin ningún contexto adicional, puede ser usado para denotar cualquier tipo de aceite hecho de cualquier parte de la planta de marihuana. Esto puede incluir cualquier cosa, desde el aceite de semillas de cáñamo hasta el aceite de cáñamo, así como los aceites basados en CBD. También se puede utilizar para denotar vagamente los aceites con alto contenido de THC como el RSO (aceite de Rick Simpson).

Los aceites de cannabis pueden tener diferentes tasas de absorción dependiendo de cómo se consumen, por lo que muchxs pacientes favorecen la absorción sublingual. Por supuesto, también se puede consumir el aceite de marihuana incorporado en alimentos (un comestible). Mientras que la biodisponibilidad del THC comestible es de 4-12%, los comestibles tienden a durar un poco más (6-8 horas) que los aceites sublinguales (4-6 horas).

Algunos aceites de cannabis pueden incluso elaborarse con partes menos utilizadas de las plantas, como los tallos. También pueden contener una mezcla de aceites, como el aceite de semilla de cáñamo mezclado con otro aceite vehicular. Algunos aceites vehiculares comunes incluyen el aceite de coco/TMC, el aceite de girasol y el aceite de oliva.

Hay varias maneras diferentes de hacer aceites de cannabis. Entre ellas se incluyen:

Extracción por CO2

Lxs fabricantes pueden usar CO2 para extraer los cannabinoides de la planta. Este método se considera a menudo una de las formas más seguras de extraer el cannabis, ya que no requiere el uso de ningún solvente adicional.

La extracción por CO2 puede ser supercrítica o subcrítica. El CO2 supercrítico es dióxido de carbono que ha sido calentado y/o presurizado hasta que existe en un estado entre líquido y gas. Este tipo de extracción es muy útil ya que produce un gran rendimiento de CO2, pero las temperaturas extremas pueden destruir compuestos volátiles, como los terpenos. La extracción de CO2 subcrítico utiliza temperaturas más bajas para preservar los compuestos de la planta.

Extracciones basadas en lípidos

Las extracciones a base de lípidos infunden grasas, generalmente aceites portadores, con el cannabis hasta que se absorben los cannabinoides. Aunque menos precisas que las extracciones de CO2, tienden a preservar más de los cannabinoides de la planta, lo que hace que sea un método de extracción ideal para lxs pacientes.

Extracción a base de etanol

Otra forma de fabricar aceites de cannabis es extraer los cannabinoides de la planta con etanol. Esta técnica empapa las flores de cannabis en etanol, proceso que despoja a la planta de sus cannabinoides. La mezcla resultante se procesa posteriormente.

Las extracciones basadas en el etanol suelen ser más rentables que otros métodos de extracción. Sin embargo, la polaridad del etanol significa que tiene tendencia a unirse a partes de la planta solubles en agua, como la clorofila, que puede producir un sabor amargo si no se elimina.

Aceite de THC

El THC (tetrahidrocannabinol) es uno de los al menos 140 cannabinoides que se encuentran en la planta. Suele ser el principal constituyente que se encuentra en el cannabis, lo que significa que lxs cultivadores se han centrado típicamente en el cultivo de plantas con altos niveles de THC. Las flores de hoy en día pueden expresar concentraciones de THC de hasta un 35%.

A diferencia del CBD, el THC es psicotrópico. Tiene una amplia variedad de aplicaciones y puede ser utilizado como analgésico, antiepiléptico o antiemético, entre otras afecciones.

El aceite de THC está hecho de flores de cannabis ricas en THC. Se puede hacer de varias maneras diferentes y se puede infundir en varios tipos diferentes de aceites portadores. También puedes comprar (y hacer) aceites de espectro completo de THC.

Es posible que también hayas escuchado el término “aceite de hachís“. Éste es un término ligeramente incorrecto, ya que en realidad se refiere a un extracto de resina derivado de la cannabis. El aceite de hachís se hace despojando a los cannabinoides de la planta con alcohol. El alcohol se cocina, dejando un residuo pegajoso de aceite.

Aceite de CBD

Uno de los aceites de cannabis más populares es el aceite de CBD (cannabidiol). Este aceite se puede hacer de las flores de plantas de cáñamo o de cepas ricas en CBD. Al igual que los aceites de THC, también se puede hacer usando una variedad de técnicas, incluyendo la extracción de CO2 y métodos de extracción basados en el etanol. Puede ser comprado o hecho como un producto de amplio espectro.

La cantidad de THC permitida en el cáñamo desde una perspectiva regulatoria es generalmente entre 0,3 y 1% de THC en los EEUU. Como tal, el aceite de CBD hecho de cáñamo contiene niveles de THC inferiores al 1%. El aceite de CBD hecho de flor de cannabis rica en CBD que no está clasificado como cáñamo, por otro lado, puede contener niveles más altos de THC.

Aceite BHO

El BHO (Butane Hash Oil, también llamado a veces Butane Honey Oil) es un aceite resinoso extraído de plantas de marihuana. Se suele hacer usando butano como solvente primario.

El aceite BHO puede tener varias consistencias diferentes dependiendo del calor y la humedad utilizados. Éstas incluyen: budder, shatter, pull, and snap, wax, crumble y sap, entre otras. Los aceites BHO son un tipo de concentrado que puede ser consumido en una variedad de formas diferentes, principalmente a través de dabbing o vaporización.

Esta técnica se ha vuelto decididamente menos popular con el tiempo, ya que el BHO es inflamable y propenso a incendiarse cuando se expone a una chispa durante el proceso de fabricación.

RSO (Aceite Rick Simpson)

El aceite de Rick Simpson es otro aceite resinoso que queda cuando se extrae cannabis con alcohol. Es una de las formas más concentradas de cannabis que se pueden obtener hoy en día. El creador de este tipo de aceite, Rick Simpson, afirma haberlo usado para tratar con éxito su cáncer de piel.

El RSO se hace extrayendo de la planta de cannabis sus terpenos y cannabinoides, a través de alcohol isopropílico. La planta es despojada y la mezcla es cocinada hasta que no queda nada más que el aceite resinoso. Como tal, puedes encontrar RSO sólo con CBD, RSO sólo con THC y RSO que contiene una mezcla de ambos, THC y CBD.

La administración ideal de RSO es sublingual, ya que maximiza la biodisponibilidad. Sin embargo, muchxs encuentran que el sabor del RSO es extremadamente amargo y pueden optar por consumirlo oralmente en su lugar. Sus efectos son extremadamente fuertes.

Vía The Cannigma, traducido por El Planteo.

Una práctica guía sobre cada tipo de aceite de marihuana que existe, cómo se utilizan, cómo se obtienen y cuáles son sus beneficios.